Cuando era una niña, estaba acostada en mi cama en un cuarto oscuro en el cual solamente una lámpara estaba encendida. Ya me sentía cansada, mis párpados se sintieron pesados y ya era difícil mantenerlos abiertos. Pero no quería dormir aun, porque la mejor parte del día fue ese momento: mi madre leyendo un cuento antes de dormir a mi. Había aprendido a leer ya cuando era muy joven, pero me encantaba que mi madre me seguía leyendo por varios años después de eso.

Me encantaba su voz, la sensación acogedora que me hizo sentir cuando me leía un libro. Una de las cosas más importantes que mi madre me enseñó fue la alegría de leer. Aun me encantan los libros. También me encantan los audiolibros en la noche porque me hacen sentir como si alguien me estuviera leyendo un cuento antes de dormir.

El domingo pasado y el día de hoy en varios paises por todos lados del mundo se ha celebrado el dia de la madre. ¿Por qué no celebrarlo diciéndole a alguien que amas algo importante que te ha enseñado? Ya sea algo profundo y filosófico o algo muy concreto como poder atarse los cordones de los zapatos o lavarse los dientes. Si tienes una oportunidad para poder pasar tiempo juntos o hablar con esa persona especial, pídele que piense a quien quisiera agradecer por algo si pudiera conversar con esa persona.

¡Vamos a difundir gratitud este El Dia de la Madre!