Sin duda alguna, ha sido un año difícil para todos nosotros. Los profesores por todos lados del mundo se han puesto en una situación que ni se podía imaginar mientras estaban estudiando para ser profesores. Nada nos ha preparado para esto, y hemos hecho lo mejor que podemos para poder enfrentarnos con la situación y mientras tanto, seguir dando educación de calidad para nuestros estudiantes.

Con los cierres totales, educación combinada de distancia y en la clase y el regreso a la escuela con medidas de seguridad, se ha aveces sentido como que la enseñanza ha sido el segundo plato en vez del plato principal. Ha sido agotador; ha sido difícil, ha sido a veces casi imposible.

Encima de eso, nos hemos  preocupado por nuestra salud y por la salud de nuestros seres queridos, luchado con soledad, no hemos podido ver nuestras familias y a veces no hemos sabido si hay suficiente dinero para todas las cosas necesarias porque tanta gente perdieron sus trabajos o sus negocios.

Unos de nosotros hemos perdido miembros de la familia, amigos o parejas, y el proceso del afrontamiento ha sido difícil porque no hemos podido hacerlo juntos con nuestros seres queridos. Ha sido angustioso; ha sido difícil, ha sido a veces casi imposible.

Ahora estamos lentamente mirando al futuro, y tenemos que empezar a pensar en cómo mover adelante desde aquí. No somos lo mismo que fuimos hace un año. Nuestros estudiantes y sus familias no son las mismas personas que fueron hace un año. No sabemos todas las luchas privadas que se han enfrentado nuestros colegas, nuestro personal, nuestros estudiantes y sus familias durante el año pasado. 

El nuevo normal no se puede empezar desde donde hemos quedado. Tenemos que cuidarnos a nosotros mismos, a nuestros seres queridos, a nuestros estudiantes, a nuestras comunidades. 

En este mundo digital, sabemos que hay que hacer cuando nuestras computadoras, teléfonos u otros dispositivos tienen batería baja – los recargamos. Sería estupendo si podríamos recargar nuestro bienestar de la misma manera. No es tan sencillo, pero el camino hacia el nuevo normal se trata de restaurar nuestras baterías de resiliencia a través de asegurar que estamos físicamente y emocionalmente listos para ayudar nuestros estudiantes y la comunidad.

Nosotros por Mightifier creemos que el aprendizaje socioemocional ayuda a los estudiantes a aprender mejor y sentirse mejor. También creemos que aprender de sus propias emociones, fortalezas del carácter y el autocuidado también le hace uno a sentirse mejor. Aprender sobre estas cosas es recargar sus recursos de la resiliencia; esos son recursos que te ayudan a navegar en tiempos difíciles en el futuro. Cuando empiezas a sentirte mejor, tendrás más recursos para ayudar a tus estudiantes a sentirse mejor.

Por Mightifier, vemos lo difícil que este año ha sido a los profesores y por tanto, vamos a concentrarnos más en el bienestar de los profesores. Un ejemplo concreto es que vamos a dar consejos útiles para ejercicios cortos que puedes hacer solo o con tus estudiantes.

Trata de asegurar que también estés cuidando a ti mismo y a tu propio bienestar, y que tengas suficiente autocuidado en tus rutinas diarias, ambos en la casa y durante el día laboral. Pueden ser pasos pequeños, un minuto aquí y otro allí; pero lo más importante es que lo hagas regularmente.

Como dicen en las instrucciones de la seguridad en un aeroplano: pon tu propia mascarilla de oxigena antes de ayudar a los demás.